🟢 3 personas la están leyendo ahora
El próximo 9 de junio de 2026, los dos planetas más brillantes del cielo nocturno, Venus y Júpiter, ofrecerán un espectáculo astronómico imperdible. Ambos aparecerán muy próximos entre sí en el cielo del atardecer, formando una espectacular conjunción visible a simple vista desde gran parte del mundo.
Durante el evento, Venus y Júpiter estarán separados por apenas unos 1,5 a 1,8 grados de distancia aparente, lo que hará que parezcan casi “fusionados” en el firmamento. El fenómeno podrá observarse mirando hacia el oeste-noroeste poco después de la puesta del Sol.
Venus destacará como el objeto más brillante del cielo después de la Luna, mientras que Júpiter aparecerá ligeramente más tenue, aunque igualmente fácil de identificar. No será necesario utilizar telescopio ni binoculares para disfrutar del evento, aunque unos prismáticos permitirán apreciar mejor el acercamiento entre ambos planetas.
El acercamiento entre Venus y Júpiter podrá seguirse durante varios días antes y después del máximo de la conjunción, especialmente entre el 7 y el 11 de junio. Esto permitirá observar cómo ambos planetas parecen desplazarse lentamente uno respecto al otro sobre el fondo de las estrellas.
Desde el hemisferio sur, incluyendo Argentina, las condiciones de observación serán especialmente favorables debido a la inclinación de la eclíptica durante el atardecer, que elevará el fenómeno sobre el horizonte y facilitará su visualización.
Para obtener la mejor experiencia de observación se recomienda:
- Buscar un lugar con horizonte oeste despejado
- Comenzar la observación entre 30 y 60 minutos después del atardecer
- Evitar zonas con contaminación lumínica intensa
- Llevar binoculares o telescopio si se desea observar más detalles
Las conjunciones planetarias ocurren cuando dos planetas parecen acercarse en el cielo desde nuestra perspectiva terrestre, aunque en realidad continúan separados por enormes distancias en el espacio. Este tipo de eventos son relativamente frecuentes, pero no siempre involucran a planetas tan brillantes y llamativos como Venus y Júpiter.