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Jared Isaacman: Del Emprendimiento Espacial al Timón de la NASA
Por Pablo Rumie Vittar | 9 de diciembre de 2025
En un giro que fusiona el sector privado con la exploración espacial pública, Jared Isaacman emerge como el candidato estrella para liderar la NASA. Conocido como «Rook» en círculos aeroespaciales, este empresario multimillonario no es un burócrata tradicional: es un piloto consumado, filántropo y astronauta que ha comandado misiones orbitales privadas. Su trayectoria, marcada por audacia y colaboración con gigantes como SpaceX, lo posiciona como un visionario capaz de inyectar eficiencia comercial en la agencia espacial más icónica del mundo.

Isaacman, de 42 años, fundó a los 16 años United Bank Card, que evolucionó en Shift4 Payments, una empresa de procesamiento de pagos que cotiza en bolsa con un valor superior a los 5.000 millones de dólares. Su fortuna, estimada en 1.500 millones, se ha invertido en pasiones como la aviación extrema —posee más de 7.000 horas de vuelo, incluyendo jets supersónicos— y la filantropía, donando millones a causas médicas y educativas. Pero su salto al estrellato espacial llegó en 2021 con Inspiration4, la primera misión orbital íntegramente civil financiada por él mismo a bordo de una Crew Dragon de SpaceX. Cuatro tripulantes no profesionales orbitaron la Tierra por tres días, recaudando 250 millones para el Hospital Infantil St. Jude. En 2024, comandó Polaris Dawn, que incluyó la primera caminata espacial comercial, alcanzando la órbita más alta desde el programa Apolo.
El camino de Isaacman hacia la nominación como administrador de la NASA comienza en diciembre de 2024, cuando el presidente Donald Trump lo selecciona por recomendación de Elon Musk, su colaborador en SpaceX. Trump lo elogió como «líder empresarial, filántropo, piloto y astronauta» ideal para una «nueva era audaz» en la agencia. La nominación avanzó rápidamente: en abril de 2025, el Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado lo interrogó, destacando su independencia pese a lazos con Musk. Sin embargo, en mayo, Trump la retiró abruptamente por «asociaciones previas» —un eco de su rifirrafe público con Musk sobre contratos lunares y despidos en la NASA. Sean Duffy, secretario de Transporte, asumió interinamente, pero el vacío persistió.
El renacer llegó en noviembre de 2025. Tras reconciliarse con Musk y filtrarse su plan «Project Athena» —un borrador de 62 páginas para externalizar operaciones a privados y agilizar Artemis—, Trump lo renominó el 4 de noviembre. Isaacman testificó de nuevo el 3 de diciembre, enfatizando la urgencia de vencer a China en la carrera lunar: «Perder esta carrera podría alterar el equilibrio de poder en la Tierra». El 8 de diciembre, el comité votó 18-10 a favor —con apoyo bipartidista de senadores como Ted Cruz (R-TX) y Maria Cantwell (D-WA)—, avanzando la nominación al pleno del Senado. Si se confirma antes de fin de año, Isaacman heredaría un presupuesto de 25.500 millones de dólares, enfocado en Artemis (retorno lunar en 2027) y transiciones comerciales post-ISS.
Esta postulación no está exenta de controversia: críticos cuestionan conflictos de interés por sus vuelos en SpaceX y el despido de 4.000 empleados en la NASA vía incentivos de salida. Aun así, 36 astronautas NASA respaldan su visión de una agencia «más delgada y eficiente». Isaacman representa el puente entre el boom comercial espacial —con misiones como las suyas reduciendo costos un 90%— y los objetivos nacionales, prometiendo acelerar Marte mientras integra innovación privada. Su confirmación podría redefinir la NASA como motor de supremacía estadounidense en el cosmos.