Saltar al contenido

Astro Vanguardia

BUSCADOR

Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Portada » Blog » El solsticio de verano: el día más largo del año en Argentina

El solsticio de verano: el día más largo del año en Argentina

Comparte:
👀 Esta nota ya la leyeron 78 personas
🟢 5 personas la están leyendo ahora

Cada diciembre, el Sol alcanza su máxima altura en el cielo del hemisferio sur. El solsticio de verano marca el inicio astronómico de la estación más cálida y el día con más horas de luz del año en Argentina.

El solsticio de verano ocurre cuando el eje de la Tierra se inclina de tal forma que el hemisferio sur recibe la mayor cantidad de luz solar directa. En ese momento, el Sol alcanza su punto más alto al mediodía y describe el arco más largo sobre el cielo.

En Argentina, este evento se produce alrededor del 21 de diciembre y señala el comienzo del verano desde el punto de vista astronómico. A diferencia de las estaciones meteorológicas, que se basan en promedios climáticos, los solsticios y equinoccios están definidos por la posición exacta de la Tierra en su órbita alrededor del Sol.

Durante el solsticio, las jornadas se caracterizan por amaneceres tempranos y atardeceres tardíos, con muchas más horas de luz que de oscuridad. En latitudes australes, como la Patagonia, esta diferencia es aún más notable, con días especialmente largos.

Este fenómeno no está relacionado con la distancia entre la Tierra y el Sol. De hecho, nuestro planeta se encuentra relativamente cerca del perihelio (el punto más cercano al Sol) recién a comienzos de enero. El aumento de temperaturas se debe principalmente a la inclinación del eje terrestre, que determina cuánta energía solar recibe cada hemisferio.

Además de su importancia astronómica, el solsticio ha sido significativo para muchas culturas a lo largo de la historia, marcando ciclos agrícolas, celebraciones y calendarios solares.


Por qué importa

El solsticio de verano nos recuerda que las estaciones no dependen del clima diario, sino de la geometría del sistema Tierra–Sol. Comprender este evento ayuda a interpretar fenómenos cotidianos como la duración del día, el movimiento aparente del Sol y los cambios estacionales.

Fuentes científicas

Comparte:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *