🟢 8 personas la están leyendo ahora
Nuevas observaciones en la Nebulosa de Orión muestran cómo la radiación de estrellas masivas puede destruir discos protoplanetarios antes de que formen planetas.
El James Webb Space Telescope volvió a aportar datos clave sobre la formación planetaria, esta vez enfocándose en la Nebulosa de Orión, una de las regiones de nacimiento estelar más cercanas a la Tierra.

Las imágenes infrarrojas de alta resolución permiten observar con detalle los llamados proplyds: discos de gas y polvo que rodean estrellas jóvenes y que representan el material inicial para la formación de planetas. En Orión, muchos de estos discos se encuentran cerca de estrellas masivas que emiten intensa radiación ultravioleta.
Los datos muestran que esa radiación calienta y dispersa rápidamente el gas de los discos, reduciendo el tiempo disponible para que se formen planetas gigantes. En algunos casos, el proceso puede ocurrir en apenas unos cientos de miles de años, una escala muy corta en términos astronómicos.


Estos resultados ayudan a explicar por qué los sistemas planetarios como el nuestro podrían ser menos comunes en regiones densas de formación estelar y refuerzan la idea de que el entorno juega un rol decisivo en el destino de los planetas.
Por qué importa
Comprender dónde y cómo pueden sobrevivir los discos protoplanetarios es clave para estimar cuán frecuentes son los sistemas planetarios en la galaxia y cuántos podrían albergar mundos similares a la Tierra.
Fuentes científicas
- NASA – James Webb Space Telescope
https://www.nasa.gov/webb - ESA – Star Formation with JWST
https://www.esa.int/Science_Exploration/Space_Science/Webb - The Astrophysical Journal (artículos sobre proplyds en Orión)