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LEON: una última línea de defensa planetaria desde la divulgación científica

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En el ecosistema de la divulgación astronómica en redes sociales surgen ideas que, aun naciendo fuera del ámbito académico, merecen ser escuchadas y debatidas. Ese es el caso de Miguel Varela, creador del proyecto Ojo Nocturno SJ, quien propuso LEON (Low Earth Orbit – Nuclear): un concepto extremo de defensa planetaria pensado para escenarios de detección tardía de asteroides.

LEON no busca reemplazar las estrategias actuales, sino plantear una última opción cuando ya no hay tiempo para desviar un objeto potencialmente catastrófico.


Quién está detrás de LEON

Miguel Varela se define como divulgador, no como ingeniero ni científico. Desde su proyecto Ojo Nocturno SJ, trabaja acercando la astronomía al público general. Esa mirada externa es, justamente, el origen de LEON: una reflexión sobre la fragilidad humana frente a amenazas cósmicas reales y documentadas.

Como se expone en el documento original del proyecto, la motivación surge al comprender que no todos los objetos peligrosos se detectan con años de anticipación, y que algunos podrían ser descubiertos cuando ya es prácticamente imposible actuar con los métodos clásicos.


El problema de la detección tardía

Hoy existen programas de monitoreo como NEOWISE o ATLAS, pero siguen teniendo una limitación clave:

  • objetos pequeños y medianos pueden detectarse solo semanas o meses antes del impacto.

Varela pone como ejemplo el cometa 3I/ATLAS, descubierto con apenas tres meses antes de su máximo acercamiento. En ese plazo, según explica, no existe capacidad tecnológica realista para:

  • emitir alertas globales,
  • calcular trayectorias precisas,
  • preparar un lanzador,
  • interceptar el objeto a distancia suficiente para desviarlo.

La diferencia de velocidades es crítica: un objeto que viaja a ~200.000 km/h frente a cohetes que rondan los ~25.000 km/h deja márgenes extremadamente estrechos.


¿Qué propone LEON?

LEON plantea un escenario de último recurso:

  • Interceptar el objeto en órbita baja terrestre (LEO)
  • Detonarlo mediante una explosión nuclear controlada
  • Fragmentarlo antes de que ingrese intacto a la atmósfera

La lógica es clara:
un asteroide grande impactando en superficie libera una energía devastadora; en cambio, si se fragmenta a cientos de kilómetros de altura, la atmósfera actúa como un escudo, quemando o dispersando gran parte del material.

El propio proyecto enfatiza que no es una solución “limpia”, sino una maniobra de emergencia para evitar un evento de extinción.


Riesgos y puntos críticos

Varela identifica dos grandes focos de riesgo:

  1. Riesgo técnico global
    • La energía de la detonación debe ser exacta o superior a la necesaria.
    • Una fragmentación incompleta podría empeorar el escenario, generando múltiples impactos devastadores.
  2. Riesgo humano localizado
    • La caída de fragmentos obligaría a evacuaciones masivas en amplias zonas del planeta.
    • Aun así, sería preferible frente a un impacto único de gran magnitud.

El documento también detalla efectos secundarios posibles: pulsos electromagnéticos (EMP), daños a satélites, alteraciones temporales en los cinturones de Van Allen y contaminación radiactiva limitada, aspectos que deberían ser modelados rigurosamente.


¿Es viable con la tecnología actual?

Desde el punto de vista conceptual, LEON se apoya en capacidades que ya existen:

  • lanzadores capaces de llegar a LEO en horas,
  • cargas nucleares compactas,
  • sistemas de detección de objetos cercanos.

La gran barrera hoy no es técnica sino política y legal, debido a los tratados que prohíben armas nucleares en el espacio. Aun así, el proyecto sostiene que no estudiar esta opción deja a la humanidad sin defensa ante el peor escenario posible.

Varela remarca que la reducción de costos y tiempos en el acceso al espacio —impulsada en gran parte por SpaceX bajo el liderazgo de Elon Musk— cambió radicalmente el panorama en la última década.


Abrir el debate, no imponer una solución

LEON no se presenta como un plan cerrado. Su objetivo principal es provocar análisis, simulaciones y debate científico.
El propio autor expresa que no busca reconocimiento personal, sino que la idea llegue a las áreas idóneas de defensa planetaria, y que se evalúe su viabilidad real con datos y modelos.

IG de Ojo Nocturno SJ: https://www.instagram.com/ojonocturno.sj

PDF Proyecto LEON: CLIC ACÁ

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