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Astro Vanguardia

Starship Flight 14: la misión que busca llevar a Starship a la órbita

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Este 28 de septiembre de 2026, SpaceX vuelve a poner a Starship frente a uno de sus desafíos más importantes. El vuelo 14, conocido como Flight 14, busca llevar por primera vez al enorme vehículo a una misión orbital, desplegar una carga de satélites Starlink y demostrar una secuencia completa que incluye ascenso, operación orbital, reentrada y amerizaje.

El lanzamiento está previsto desde Starbase, Texas, durante una ventana de aprox. 70 minutos.

Una misión diferente

Flight 14 representa un cambio importante respecto de los vuelos de prueba anteriores.

Hasta ahora, las primeras campañas de Starship estuvieron orientadas principalmente a validar el funcionamiento del vehículo durante el ascenso, la separación de etapas, las maniobras de regreso y la reentrada. En esta oportunidad, el objetivo es llevar a Starship a una órbita terrestre baja y mantenerla allí durante varias horas.

El perfil previsto contempla una órbita de aproximadamente 275 kilómetros de altitud, seguida por varias vueltas alrededor de la Tierra.

Pero llegar a órbita no es el único objetivo.

26 Starlink V3 a bordo

Una de las principales novedades de Flight 14 es la carga útil.

Starship transportará 26 satélites Starlink V3, una nueva generación diseñada para ofrecer una capacidad de comunicaciones considerablemente superior a la de los satélites anteriores.

SpaceX estima una capacidad potencial cercana a 1 terabit por segundo por satélite. Si los 26 vehículos desplegados alcanzan esa capacidad, representan aproximadamente 26 Tbps de capacidad agregada potencial.

Los satélites serán desplegados en órbita y posteriormente utilizarán sus propios sistemas de propulsión para alcanzar sus órbitas operativas.

Esto convierte a Flight 14 no solamente en una prueba del lanzador, sino también en una demostración de su capacidad para transportar y desplegar una carga útil significativa.

El Super Heavy y el hot staging

Starship no despega sola.

El sistema está compuesto por dos etapas: el Super Heavy, en la parte inferior, y la nave Starship, ubicada encima.

El Super Heavy utiliza 33 motores Raptor, mientras que Starship incorpora seis: tres Raptor optimizados para el funcionamiento atmosférico y tres Raptor Vacuum, diseñados para trabajar en el vacío.

Aproximadamente dos minutos después del lanzamiento se produce uno de los momentos más particulares de la misión: el hot staging.

Durante esta maniobra, Starship comienza a encender sus motores mientras todavía se encuentra próxima al Super Heavy. La nave continúa su ascenso mientras el booster inicia su propia maniobra de regreso.

El regreso del Super Heavy

Flight 14 tampoco pretende recuperar el Super Heavy mediante las enormes estructuras de captura instaladas en Starbase.

El booster realizará una maniobra de retorno y posteriormente efectuará un amerizaje controlado en el Golfo de México.

Esto permite que SpaceX concentre buena parte de los objetivos de esta misión en la fase orbital de Starship.

Llegar a órbita

Después de la separación, Starship continuará acelerando hasta alcanzar la velocidad necesaria para entrar en órbita terrestre.

Para comprender la magnitud de este momento hay que recordar un dato fundamental: un vehículo en órbita baja terrestre necesita desplazarse a aproximadamente 7,8 km/s, unos 28.000 km/h.

No alcanza esa velocidad simplemente para «subir muy alto». La clave está en moverse lo suficientemente rápido de forma horizontal como para que la caída gravitatoria del vehículo siga la curvatura de la Tierra.

Ese es, en esencia, el concepto de una órbita.

El encendido orbital

Uno de los momentos más importantes de Flight 14 llegará aproximadamente 25 minutos después del lanzamiento.

Starship realizará un encendido de sus motores destinado a establecer la órbita prevista.

Este encendido será especialmente relevante porque permitirá comprobar el comportamiento del vehículo después de la fase inicial de ascenso y durante una operación orbital prolongada.

A partir de ese momento, Starship dejará de estar simplemente en una trayectoria de ascenso y comenzará a comportarse como una nave espacial orbitando la Tierra.

Varias vueltas a la Tierra

El plan contempla aproximadamente seis órbitas antes de iniciar el regreso.

Durante ese período, además del despliegue de Starlink, SpaceX podrá obtener información sobre el comportamiento del vehículo en el entorno espacial durante varias horas.

Esto permitirá estudiar aspectos como la navegación, el control de actitud, las comunicaciones, la gestión térmica y el funcionamiento de los sistemas de propulsión en un entorno orbital.

El regreso: una segunda misión dentro de la misión

Después de completar las operaciones orbitales, Starship realizará un deorbit burn, un encendido destinado a modificar su órbita y colocarla en una trayectoria de reentrada.

La reentrada será otro de los grandes desafíos.

Starship deberá atravesar nuevamente la atmósfera a velocidades de varios kilómetros por segundo, transformando gran parte de su energía cinética en calor.

El enorme escudo térmico de la nave y su particular configuración son fundamentales para sobrevivir a esta fase.

Posteriormente, Starship volverá a utilizar sus motores para controlar el descenso y terminará la misión con un amerizaje en el océano Pacífico.

Una prueba de reutilización a largo plazo

Aunque Flight 14 no contempla la recuperación de Starship, cada uno de los elementos que se están probando apunta a un objetivo mayor: conseguir un sistema espacial completamente reutilizable.

La idea detrás de Starship es radicalmente diferente de la arquitectura tradicional de los lanzadores.

En lugar de utilizar un vehículo prácticamente descartable en cada misión, SpaceX busca desarrollar un sistema compuesto por dos etapas que puedan regresar y volver a volar.

Para conseguirlo, primero hay que resolver una enorme cantidad de problemas técnicos: lanzamiento, separación, propulsión, navegación, operaciones orbitales, protección térmica, reentrada y aterrizaje.

Flight 14 aborda varios de esos problemas dentro de una misma misión.

La cronología prevista

Estos son algunos de los momentos que marcarán el vuelo:

TiempoEvento
T+00:00Lanzamiento
T+00:58Max Q
T+02:20MECO del Super Heavy
T+02:22Hot staging
T+02:27Boostback
T+06:36Landing burn del Super Heavy
T+08:11Apagado de motores de Starship
T+25:17Encendido orbital
T+25:36Fin del encendido orbital
T+34:07Inicio del despliegue de Starlink
T+01:04:39Fin del despliegue
T+08:52:37Deorbit burn
T+09:28:56Reentrada
T+09:50:11Landing burn
T+09:50:30Fin previsto de la misión

Más que otro lanzamiento

Flight 14 debe entenderse como una prueba de extremo a extremo.

El objetivo no es únicamente demostrar que Starship puede despegar.

La misión busca demostrar que el sistema puede despegar, separar sus etapas, alcanzar una órbita, realizar operaciones durante varias horas, desplegar una carga útil, modificar su trayectoria y regresar a través de la atmósfera.

Cada uno de esos pasos representa un desafío independiente.

Y justamente por eso Flight 14 puede convertirse en uno de los vuelos más importantes del programa Starship hasta la fecha.

Si la misión consigue completar buena parte de esta secuencia, SpaceX habrá dado otro paso hacia el concepto que está detrás de todo el programa: un sistema de transporte espacial reutilizable capaz de poner grandes cantidades de carga —y eventualmente personas— en órbita con una frecuencia muy superior a la de los lanzadores tradicionales.

La cuenta regresiva ya está en marcha.

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